miércoles, febrero 06, 2008

Malditos Oligopolios

Vine a Valparaiso a hacer algunos trámites que me encargó mi tía, uno de los encargos fue pasar por una farmacia y comprar Paracetamol.


El que se ubique en Valparaíso entenderá mi reclamo, el que no, guíese por mi grado de indignación. Caminé desde la Plaza de la Victoria hasta el Rodoviario y mi indignación comenzó a crecer a medida que pasaba de farmacia en farmacia y ninguna de ellas tenían Paracetamol 500 mg. genérico. En la esquina de Las Heras con Pedro Montt hay tres farmacias de las cadenas más importantes del país: Ahumada, Cruz Verde y Salcobrand. En todas ellas me dijeron que no tenían Paracetamol Genérico, porque o se les acababa de agotar o les llegaba en la tarde. Seguí caminando y pasé por un total de 6 farmacias: 3 Cruz Verde, 2 Salco Brand y una Ahumada, en ninguna de ellas tenían Paracetamol, a cambio me ofrecieron Kitadol, Tapsin, etc. Todos remedios de grandes farmacéuticas que con un nombre de fantasía y una marca, sobreprecian un medicamento de bajo costo y de consumo masivo.


¿Que habría ocurrido si yo hubiese tenido alguna emergencia?.


Si hubiese estado apurado o con un dolor de cabeza terrible, probablemente no me habría dado el trabajo de caminar varias cuadras hasta encontrar la versión genérica del remedio en la Farmacia Munich a $390 pesos la caja de 16 comprimidos y por el contrario habría pagado los más de $1000 pesos que costaba la caja de 20 comprimidos de algún Laboratorio.


Señora, señor: el Kitadol, el Panadol y otros medicamentos con nombre de fantasía sólo contienen 500 mg de paracetamol, nada más. Le cobran 2 o 3 veces el precio del genérico sólo por una caja más bonita y la creatividad de algún publicista.


Me parece que la excepción es el Tapsin que creo recordar que además de Paracetamol contiene Cafeína, haciéndolo un competidor de la Cafiaspirina, para aquellos pacientes con problemas estomacales que no toleran el Ácido Acetil Salicílico (Úlcera, Cólon Irritable, etc).


Enojado como estaba, quise hacer una denuncia ante el Sernac, sin embargo la persona que me atendió se limitó a leerme una rtículo de la ley del consumidor (que me parece tenía que ver con los contratos de Adhesión) y a decirme que mi reclamo en cuestión no era atendible por el Sernac. Mi reclamo consiste simplemente en la idea que tengo, que hay una concertación entre las cadenas farmaceuticas, para privilegiar la venta de medicamentos de marca en vez de genéricos, porque éstos últimos les reportan menores ganancias.


¿Descubrí América?, por supuesto que no, pero es nuestra pasividad como consumidores, lo que permite que una y otra vez las grandes compañías no caguen con éste tipo de conductas inmorales, reprobables y por sobre todo (y aquí baso mi reclamo), atentatorias contra el sistema de libre competencia. Aquí hay colusión y oligopolio, hay un acuerdo para ganar más dinero en desmedro de los intereses y derechos de los consumidores... la ciudadanía tiene que despertar y exigir un mejor trato y una reparación de éste tipo de conductas, si no es a través de Servicios públicos, tendrá que ser a través de asociaciones de ciudadanos (y demandas colectivas).

Creo que a estas alturas debiéramos tener claro que el comportamiento de las grandes compañías será siempre negligente en tanto el costo de ser negligente no sea más alto que el costo de ser diligente. Hay que obligar a que la correcta atención y el suministro apropiado de medicamentos, no sea un buen propósito de un alma altruista, sino una necesidad comercial de una empresa capitalista. Es a través de este medio que los ciudadanos podremos comenzar a asegurar el suministro de los productos y servicios que necesitamos, al justo precio que corresponde al mercado.